miércoles, 28 de septiembre de 2011
Entrevista en Radio Euskadi
Descubrí una parte recóndita de ti

"Cámara Oscura" cayó en mis manos hace años.
domingo, 11 de septiembre de 2011
La música de Cámara oscura

El compositor y artista sonoro Carlos Suero ha compuesto la "banda sonora" para Cámara oscura.
jueves, 8 de septiembre de 2011
El dolor, la vida, el placer de la expresión

jueves, 18 de agosto de 2011
Emociones olvidadas pero no perdidas
Hola, Jesús.
Acabo de terminar de leer tu novela; la comencé esta misma mañana y no pude soltarla hasta el final. Aparte de la novela en sí, son muchísimas las conexiones que he encontrado, modismos y señales digamos de identidad propias, de alguna manera conectando con emociones que tenía olvidadas pero no perdidas.
La caja de fotos de mi madre, al igual que creo todas estas madres tienen una, en la cual me perdía siempre que estaba enfermo y en cama; el interés por aquellos tiempos y personajes que de vez en cuando aparecen entre fotos y de los que nadie nunca habla: hermano bastardo de mi padre o tíos lejanos de mi madre en Cuba; y para mayor conexión, la del dolor al escribir.
Como tú bien sabes, fue una aventura que tuvimos las letras y yo hace tiempo, y que tras unos años de sufrimiento e inmersión en la bebida, decidí dejar por miedo a la autodestrucción que yo mismo estaba buscando, persiguiendo para hallar en ese dolor las palabras necesarias que saliesen de mi cuerpo.
Obviamente dejé la escritura hace ya más de 15 años, aunque no del todo, siempre me ha gustado soltar aquí y allá alguna frase sugerente o un pequeño poema roto.
Gracias de nuevo por tan sugerente lecntura.
Carlos Suero.
http://www.madridartistassonoros.com/
viernes, 5 de agosto de 2011
En el camino
jueves, 16 de junio de 2011
Complicidad
He ido siguiendo el proceso creativo de Cámara oscura, desde la misma cocina del autor. Podría decirse que he sido un asiduo entre sus fogones desde hace más veinticinco años.
Cámara oscura nos propone con un lenguaje claro y preciso un juego constante de ida y vuelta por los recovecos de la memoria. Este trajín narrativo hacia delante y hacia atrás consigue emular de forma natural el a veces farragoso proceso que en ocasiones implica recordar.
La construcción paulatina y certera del personaje central a través de la mirada de su hija, asaeteada constantemente por preguntas sobre las razones que pudieron llevar a su padre a actuar como lo hizo, lo perfilan como una figura tremendamente atractiva.
Conforme la narración avanza, la imagen inquietante de un niño ligado a su pasado, desencadena en los protagonistas, una tormenta de sentimientos, de amarga humanidad que confiere sorpresivamente a la historia un tinte de Novela Negra, que consigue mantener la tensión hasta el final.
Cámara oscura está acuchillada por un dolor lacerante. Un dolor que no obstante consigue ser redimido por la pasión por la literatura, la música, el cine, la fotografía, y por las pequeñas liturgias diarias; pero sobre todo por el amor incondicional que traspasa los límites del tiempo y de la memoria.
Antonio Ñeco
